ENCUENTRA LOS LIBROS DE MANUEL CARBALLAL EN AMAZON


.

Mostrando entradas con la etiqueta Religiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Religiones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de enero de 2020

LA POSESIÓN DIABÓLICA EN LA IGLESIA CATÓLICA



A pesar de su inquietante aspecto, el padre José Antonio Fortea es un hombre muy amable y cordial. Y generosamente me invitó a su casa, en Alcalá de Henares (Madrid) para mostrarme algunos vídeos de los exorcismos que ha realizado en su iglesia.

Son filmaciones domésticas realizadas por alguno de los familiares del presunto poseído o por alguno de los colaboradores parroquiales del exorcista más famoso de España. No tienen una gran calidad técnica, pero como documento de análisis resultan interesantísimas. 






En ellas puede apreciarse cómo el comportamiento del presunto poseso es totalmente normal inicialmente. Pero en todos los casos, en cuanto el hombre o la mujer penetran en la iglesia y el exorcista comienza las oraciones, comienzan a mostrar una manifiesta incomodidad, que termina convirtiéndose en convulsiones violentas, aspavientos y todo tipo de gritos e insultos soeces para el sacerdote. «Eso que ves ahí es el trabajo del diablo, Manuel, que no te quepa duda…» 

Erudito en demonología, el padre José Antonio Fortea es autor de algunos de los libros más profundos sobre la figura del diablo editados en España en los últimos años, y auténticos manuales de trabajo para exorcistas de todo el mundo, sobre todo sacerdotes de América Latina. Sus libros están en toda biblioteca exorcista que se precie. Especialmente Summa daemoniaca y Manual de inquisidores.

Este último, en realidad, es una traducción del manual para exorcistas redactado en 1376 por el dominico Nicolás Eymerich, inquisidor general del Reino de Aragón, que desarrolla y argumenta la lucha contra el diablo de la Iglesia católica.

Y a eso se dedicaba exactamente el padre Fortea cuando le visité en su domicilio, hacia 2003. Depositario de la vieja tradición exorcista de inquisidores como Eymerich, en aquellos momentos Fortea mantenía abiertos varios casos simultáneos de exorcismo que todavía no habían sido resueltos, como el de Marta.

Marta era una atractiva veinteañera que durante varios años, según me explica el padre Fortea, ha sido víctima de un demonio que atiende al nombre de Zabulón. El ritual del exorcismo puede ser un proceso muy largo, y necesitar el concurso de diferentes exorcistas o la realización de numerosas sesiones de trabajo. Durante esas sesiones, como me muestra el padre Fortea en los vídeos que puedo examinar en su salón, el comportamiento de los posesos es muy similar. Cambios de voz, espasmos, comportamientos blasfemos, animadversión hacia todo lo sagrado… Pero a pesar de las expectativas que tenía al revisar aquellos vídeos, que probablemente nunca serán de dominio público, no vi nada paranormal… Ni levitaciones, ni cabezas girando doscientos sesenta grados, ni vómitos verdes, ni siquiera una demostración de fuerza sobrenatural. Nada que no pudiese explicar un psiquiatra. 

Es muy probable que un médico agnóstico inmediatamente identificase el comportamiento de posesos como Marta con trastornos de la personalidad tan familiares para los psiquiatras como el síndrome de Tourette. Pero ¿y si además de ese comportamiento neurótico y obsesivo, y esas contracciones musculares se produjesen fenómenos menos explicables que no hubiesen sido registrados en vídeo? 

A pesar de las feroces críticas que el exorcista más mediático de España ha recibido por voces tan poco formadas en cuestiones teológicas como autorizadas en cuestiones médicas, Fortea no se ha inventado nada. Tan solo sigue, al pie de la letra, la tradición exorcista católica iniciada por sacerdotes como el padre Pedro Suñer Puig o el entrañable y erudito Francisco de Paula Solá. 

Tuve la suerte de conocer al padre Solá durante la realización de un programa de televisión en el que, por cierto, muchos espectadores afirmaron haber presenciado un suceso inexplicado, y estoy en disposición de dar testimonio de su enorme cultura y erudición. 

El padre Solá era, entre otras cosas, profesor de Teología, doctor en Filosofía y Teología, miembro de la Academia Pontificia Mariológica de Roma, socio fundador y miembro de honor de la Sociedad Mariológica Española, de la Iberoamericana de Sociología y de la Internacional de Papirología, especialista en demología y exorcista de la diócesis de Barcelona. Sus ensayos sobre diferentes campos teológicos, especialmente la mariología, son sobradamente conocidos y prestigiosos, e incluso han sido, a su vez, objeto de estudio y análisis. Sin embargo, traigo hoy a colación al padre Solá no por ser un teólogo de sobrado prestigio, sino por ser el testimonio más espectacular de un exorcista español que quien esto escribe ha podido recopilar. 

La primera vez que el padre Solá se enfrentó al diablo —según su relato— ocurrió en Zaragoza. Una joven alumna del colegio religioso en el que él impartía clases mostraba un comportamiento violento y blasfemo cada vez que se trataban temas místicos en su presencia. Según la investigación realizada por el jesuita, la niña había comenzado a sacarse la sagrada hostia de la boca cada vez que comulgaba, a petición de su hermano, que le compraba las formas consagradas para utilizarlas, presuntamente, en rituales satánicos. Además, la joven empezó a redactar unas cartas al diablo, de contenido marcadamente blasfemo. 

Para cerciorarse de si su animadversión hacia lo sagrado era fruto de un delirio psicológico la sometió a numerosas pruebas. Por ejemplo, durante mucho tiempo le encargaba que echase al correo cartas que el sacerdote le entregaba y en las que en ocasiones incluía una estampa religiosa y en otras solo un papel en blanco. Según Solá, siempre que entregaba a la joven un sobre con una estampa de Jesús o de la Virgen, y cuyo contenido la muchacha no podía conocer por cauces naturales, la niña reaccionaba muy violentamente, «como si el sobre le quemase en la mano». Por esta y otras pruebas el sacerdote decidió someterla a un exorcismo en la misma capilla del colegio. 

Siempre según su relato, en cuanto la niña se percató de que era conducida a la capilla reaccionó con una fuerza y una fiereza inconcebibles para una joven de su edad. Y una vez dentro de la iglesia, en cuanto el sacerdote le hizo la señal de la cruz con un chorro de agua bendita, «la niña salió disparada, literalmente volando sobre todas las filas de bancos, hasta estrellarse contra el altar mayor, poniéndose a girar en el suelo como si fuera una peonza». Lamentablemente, en aquella capilla, a diferencia de la del padre Fortea, no había una cámara de vídeo que pudiese haber dejado constancia del espectacular fenómeno… De hecho, aunque existen muchas imágenes grabadas de exorcismos, los fenómenos físicos parecen eludir a las cámaras, y solo nos queda el testimonio de los presentes… 

La joven de Zaragoza salió airosa del exorcismo y nunca más recordó nada de lo que le había ocurrido. 

Años después, el padre Solá volvió a encontrarse con el diablo en Francia. El jesuita catalán pudo conocer al famoso exorcista de la diócesis de París, Joseph de Tonquedec, poco antes de su fallecimiento el 31 de noviembre de 1962. 

Se encontraba en su despacho, consultándole precisamente el caso de la joven de Zaragoza, cuando el exorcista francés le invitó a acompañarle en una entrevista con una supuesta posesa que iba a interrogar esa misma tarde. Según aseguraba el padre Solá, él pudo presenciar con sus propios ojos cómo durante el interrogatorio entre la supuesta posesa y el afamado exorcista, la joven comenzó a caminar por la pared del despacho, recorriendo el techo de la sala, y descendiendo por la pared opuesta, burlando totalmente las leyes de la física y de la razón. 

Desgraciadamente, una vez más, no quedó ninguna constancia videográfica o fotográfica de los supuestos fenómenos diabólicos. 

Yo no tengo ninguna razón para dudar de que lo que me han contado sacerdotes como Fortea o Solá sea cierto… al menos para ellos. Pero como investigador he de subrayar que mientras en otro tipo de fenómenos contamos con documentos videográficos, sonográficos o fotográficos que podemos analizar, cuanto más espectacular es el relato de un fenómeno paranormal, menos pruebas objetivas presenta. Y eso parecería justificable el siglo pasado, pero no en la actualidad, cuando todos los teléfonos móviles disponen de cámara de vídeo. No parece razonable que quien presencia un fenómeno extraordinario no deje constancia documental de este. 

Fenómeno objetivo o sugestión, la experiencia del venerable padre Solá en París condicionó su vida, consagrándose al estudio del maligno. 

Todos sus trabajos teológicos son importantes, pero sus conferencias y escritos sobre el diablo se consideran respaldados por unas experiencias personales que, probablemente, no ha vivido —o no afirma haber vivido— ningún otro exorcista español. Sin embargo, el ritual de exorcismo no siempre termina bien… 

Casos como el de Anneliese Michel, dramatizado en la película El exorcismo de Emily Rose (Scott Derrickson, 2005), reflejan el peligro que puede encerrar un ritual «de choque» como es el exorcismo, en el que la mente humana se enfrenta a sus propios demonios. Anneliese Michel murió tras un violento exorcismo, que se prologó durante meses. Tras su muerte, los padres y exorcistas fueron procesados y condenados por homicidio negligente, dando lugar a una insólita sentencia judicial en la que lo sobrenatural y demoniaco se intercala con términos jurídicos y policiales. Y no se trata de un caso único.


jueves, 9 de enero de 2020

JINNAS, LOS ALIADOS SECRETOS



A pocos más de una hora de carretera desde St. Louis, circulando en dirección Sur, se encuentra Kebemer. Desde ahí sale el desvío hacia el Este en dirección a Touba, donde se erige la mansión del Gran Marabú de Senegal, un punto de peregrinación importante en el país para miles de creyentes en los poderes mágicos y espirituales de los hombres santos del Islam.

Llegamos a Dakar, la capital de Senegal, tras 250 kilómetros de carreteras razonables, invadidas en los momentos mas inesperados por camellos, vacas u otros animales, lo que convierte la conducción en un arte de necesaria concentración.

En el barrio de Tongor, perteneciente al pueblo de Yof, a pocos kilómetros de Dakar, establecimos nuestro campamento. Y Alá quiso, caprichosamente, que escogiésemos justo ese lugar, donde descubrimos, para nuestro asombro, la morada de un genio invisible: un Jinna.


En Yof se encuentra una gran finca que aparentemente esta abandonada. El solar, sobre el que no se ha construido nunca, esta rodeado por edificaciones importantes, como la Casa Aguaba, un acogedor hotel, regentado por el español Nicolás de la Carrera, y recomendable para todo viajero que llega a Senegal. Pero nadie se ha atrevido a construir en esa finca, que permanece cercada desde hace generaciones. A pocos metros un Baobab, el árbol sagrado, subraya el carácter místico del lugar.

La finca es el hogar de Maridiane, un genio femenino, un yinna, que vive y protege el pueblo. Una familia senegalesa tiene la misión, desde hace generaciones, de cuidar el lugar santo, y realizar las pertinentes ofrendas a Maridiane. De esta forma, respetando y cuidando al genio del lugar, los pescadores del pueblo pueden pedirle su ayuda cuando amenaza tormenta, o los bancos de pesca escasean.

Esa devoción popular, repetida en todos los países del mundo islámico, es también utilizada por los marabús, a quienes se considera en muchos casos capaces de tratar con los genios, y pedirles su ayuda para un determinado servicio.

En Siria, Egipto, etc, hemos tenido la oportunidad de recabar extraordinarios relatos sobre los poderes de los marabús y sus alianzas con los finas o Inc.

EL SECRETO DE LAS PIRÁMIDES

“No Señor, la Gran Pirámide ni la construyeron los antiguos egipcios, ni tampoco los atlantes, ni los extraterrestres. Fueron ellos... los Yinns...” Estas palabras, de uno de los trabajadores egipcios que participa en las excavaciones arqueológicas en la meseta de Giza reflejan perfectamente el sentir de muchos de los habitantes de los pequeños poblados rurales que rodean la necrópolis de las pirámides, y que mantienen las creencias islámicas ancestrales.

Según las leyendas populares egipcias, los genios fueron los constructores y custodios de las pirámides, y todavía hoy, en los albores del siglo XXI se supone que esas criaturas sobrenaturales vigilan las colosales pirámides, protegiendo estas magnas construcciones de blasfemos y profanadores.


Dice la leyenda, sustentada por los testimonios de algunos trabajadores de Giza, Sakkara, etc, que afirman haber visto con sus propios ojos a los Yinns, que cada pirámide tiene un genio protector, quien en ciertas ocasiones se deja ver por los mortales. De esta forma la pirámide de Kefrén, por ejemplo, estaría habitada por un fantasma con forma de niño, pero que pude aparecerse convirtiéndose en un aterrador gigante. La Gran Pirámide, sin embargo, estaría protegida por un “Inc.” con apariencia de una hermosa mujer que, cuando algo amenaza la Pirámide de Keops, se aparece con unos gigantescos y terroríficos dientes puntiagudos…

Al margen de las disquisiciones exegéticas de los islamistas más eruditos, y de los intérpretes del Corán más escépticos, para el pueblo musulman los Yinnas son tan reales como lo son los ángeles de la guarda para los católicos. Ellos, a medio camino entre Alah y los humanos, son los verdaderos propietarios invisibles del planeta. Y dependiendo de que el mortal que entre en contacto con ellos, le caiga o no en gracia, podrán someterlo a las burlas más incomprensibles, a los dramas más aterradores, o beneficiarlo con maravillosos dones y prodigios, comparables tan solo a los de Aladino y su lámpara maravillosa... Y los marabús tienen el poder de aliarse con esos genios, y utilizarlos en nuestro beneficio… o eso dice la creencia popular.

Waell, uno de nuestros guias en Egipto más veterano, nos relataba sin ningún pudor, y con la fe del musulmán devoto, como había visto con sus propios ojos a marabús que podían saltar desde un edificio de cinco plantas de El Cairo, y ser “atrapado en el aire por su genio, para no estrellarse contra el suelo”… Los relatos de prodigios maravillosos descritos por Waell, en Egipto, no tienen nada que envidiar a los supuestos milagros que nos narraba Ahmed en Mauritania. Y a su vez, dichos testimonios se asemejan notablemente a los que podríamos escuchar por parte de los seguidores de cualquier santón hindú, místico cristiano o cabalista judío.

Sin embargo, por la particular idiosincrásica teocrática de muchos países musulmanes, el peso e influencia del marabú sobre la sociedad, es mayor aun que la que un obispo, o el mismo Papa puede tener en un país católico. Por esa razón últimamente todos los servicios secretos dirigen su atención hacia estos líderes religiosos en los países islámicos en conflicto ya que, si un marabú consigue convencer a sus seguidores de que cuentan con el amparo de los finas para liberar al pueblo de Alá de la opresión occidental… ¿Qué ocurriría...? “LA ILLAHA ILL ALLAH". ("No existe más Dios que el Único Dios")



jueves, 2 de enero de 2020

PLACEBO: EL CASO DE LA APARICIÓN SOÑADA



El autor entrevistando a Rosa Cortiñas, 
protagonista de la «aparición» de la Virgen en Iria Flavia, 
que la impulsó a construir una capilla. (Foto cortesía R. Sobrino)

En pleno Camino de Santiago, un par de kilómetros antes de llegar a Padrón, los peregrinos que se dirigen a Compostela desde el sur pueden detenerse a orar en una pequeña capilla, construida en homenaje a la Virgen, cuya historia conocen muy pocos.

La responsable de la construcción de esa capilla, que pagó con su propio dinero y grandes esfuerzos, es una mujer de profundas convicciones religiosas, autora además de dos libros de poesía mística: Miremos un poco atrás y O ceo é unha beleza, ambos editados por la autora.




En pocas ocasiones los investigadores de los nuevos movimientos religiosos y de las creencias humanas podemos encontrar casos tan instructivos como el protagonizado por doña Rosa Cortiñas Bóveda, vecina de la población coruñesa de Padrón.

En la solapa de su segundo libro, la autora escribe:

«Rosa Eduardo Cortiñas Bóveda nació en el Puente, entre las brisas de los ríos Ulla y Sar. Se bautizó en Santa María la Mayor de Iria Flavia, en esta bella catedral donde vio ese misterio y escrito quiere dejar, para mayor gracia de Dios y de la Santísima Trinidad».

Y es que fue ahí, en la popular iglesia de Iria Flavia, donde reposan los restos del Nobel Camilo José Cela, donde Rosa Bóveda protagonizó la supuesta experiencia mística que cambió su vida.

Fue complejo localizar a la testigo, y más aún conseguir citarnos con ella. Mujer de edad avanzada, educada en el ambiente rural gallego, es muy desconfiada. Sin embargo, accedió a entrevistarse con quien esto escribe, y con mi compañero Rubén Sobrino.

Tras una primera entrevista, la testigo accedió a acompañarnos a la capilla construida por ella a pocos kilómetros de Padrón, donde nos relató su insólita experiencia.

Según su primera versión, una calurosa tarde de verano de 1996, la testigo acudió a una misa en homenaje a un vecino recién fallecido. Un buen rato después de haberse iniciado la ceremonia, con la iglesia llena de gente, presenció una aparición de la Virgen María, que se desplazaba por el interior del templo, colocada encima de una pequeña nube, sin que nadie más la viese. La aparición cesó bruscamente al tiempo que se producía un sonido atronador…

- El Ojo Crítico (EOC): ¿Cuándo ocurrió?

- Rosa Cortiñas Bóveda (RCB): Fue un sábado, día de San Pedro, de 1996, sobre las siete de la tarde, en la iglesia de Santa María la Mayor de Iria Flavia.

Comprobamos que la festividad de San Pedro y San Pablo se celebra el 29 de junio, y efectivamente, el 29 de junio de 1996 cayó en sábado.


- EOC: ¿Y qué fue lo que pasó, doña Rosa?

- RCB: Yo estaba junto a una columna y entonces los curas empezaron a decir misa. Y no sé, sería a mitad de la misa, no sé, yo solamente veía un cielo azul fuerte. En el medio de la misa más o menos. Me quité las gafas, para ver si era mi vista, y entonces vino como una nube de los laterales, y encima del altar, se paró… Y estaba así con las manos, y miraba al difunto… Estaba tan hermosa, que no se puede decir la belleza que tenía. Brillaba como los rayos del sol, de verdad. Yo estaba anonadada, pensando, pero qué pasa aquí. Pero cuando se desvaneció, hizo un ruido tan fuerte… Y los curas seguían diciendo misa. Toda la gente pacífica… Decía yo para mí, que la Virgen de los Dolores estaba acompañando a este difunto.

- EOC: ¿Solo hizo ruido cuando se desvaneció?

- RCB: Un ruido bárbaro. Pero solo cuando se desvaneció. Cuando estaba la Virgen estaba todo pacífico. Vino una nube, se paró encima del altar. Y la Virgen Santísima estaba allí. Y cuando desapareció, hizo ese ruido tan fuerte, y después apareció todo tranquilo…

- EOC: ¿Sintió miedo o algo así?

- RCB: No me pasó nada, estaba tranquila. Es ahora cuando me erizo al hablar de eso…

- EOC: ¿Cuándo se le ocurrió hacer la capilla? ¿Mucho después de la aparición?

- RCB: Dos años. Dos años después. Tenía un dinerito de la casa, y una noche sentí que tenía que hacer algo, y vi una capilla, y aquí está.

- EOC: ¿Cuánto duró la aparición?

- RCB: Fue todo muy rápido, quizá un minuto.

Tanto Rubén Sobrino como el autor coincidimos, finalizada la entrevista con la testigo, en que su relato no incluía ningún tipo de elemento probatorio, y ni siquiera reunía los elementos característicos de otras apariciones marianas.

La duración del episodio, la ausencia de mensaje, la intensidad emocional, etc., distaban mucho de otros casos místicos investigados por quien esto escribe y, espontáneamente, ambos coincidimos en que la descripción que nos hacía la testigo del momento en que se produjo el supuesto fenómeno recordaba poderosísimamente a un tipo de alucinación preonírica denominada por los psicólogos hipnagógica.

La testigo se encontraba en una iglesia, por la que siente un fervor especial y donde fue bautizada, una calurosa tarde de verano, sentada en un banco y apoyada contra una de las columnas. A mitad de la ceremonia de la misa, se produjo la visión, que encaja con la descripción de las hipnagogias descritas por especialistas como Dieter E. Zimmer como «alucinaciones del inicio del sueño… [que] se distinguen del sueño porque no desarrollan ninguna acción y el soñante es mero espectador».

Sin embargo, nos desconcertaba el atronador sonido con que concluyó la aparición, y que no parece característico de las hipnagogias ni de ningún otro fenómeno psicológico de los habituales en los períodos de sueño cortos y espontáneos.

Al desplazarnos al lugar donde se produjo el incidente, la iglesia de Santa María la Mayor de Iria Flavia, pudimos comprobar personalmente que la tranquilidad y el silencio del camposanto contrastan con el atronador sonido de los camiones que, de vez en cuando, circulan por la carretera que pasa a escasos veinte metros de la iglesia, exactamente la Nacional-550.

Tal y como registramos en cámara de vídeo, el sonido de los camiones que circulan por la N-550 resulta acrecentado por la acústica del lugar, resultando verdaderamente «atronador», como describía la testigo. Por lo que dedujimos que ese sonido no lo produjo la aparición al desmaterializarse, sino al contrario, fue el sonido el que hizo cesar la aparición, al despertar bruscamente a la testigo.

A la espera de datos que permitan sustentar otra opinión, intuimos que la teoría de la hipnagogia resulta la más razonable para el caso de la aparición mariana de Iria Flavia.

Lo enriquecedor de este caso es, partiendo de esta teoría, la oportunidad de analizar hasta qué punto una experiencia psicológica puede generar una cadena de acontecimientos que termine por trascendentalizar de tal forma dicha experiencia, como para escribir varios libros, construir una capilla, y acceder en varias ocasiones a los medios de comunicación, para divulgar su «milagro».

Esta es la moraleja de esta historia. Si un sueño hipnagógico y una sugestión que se convierte en placebo pueden desembocar en entrevistas, libros y hasta la construcción de una capilla a la Virgen, ¿cuántos supuestos milagros, apariciones y fenómenos místicos podrían estar generados por experiencias psíquicas similares?





domingo, 24 de noviembre de 2019

HOMBRES BLANCOS EN LOS ORÍGENES DEL PALO MAYOMBE



No era la primera vez que asistíamos a un ritual de Palo Mayombe. En anteriores viajes a Cuba habíamos tenido la infinita fortuna de entablar amistad con una famosa Palera y Santera cubana que nos había abierto, un poquito, las puertas de la auténtica religión afroamericana. Y digo auténtica, porque lamentablemente en Cuba abundan los pseudo-santeros que, por un buen puñado de dólares, nos permitirán asistir a pseudo-rituales pseudo-religiosos, en los que un grupo de actores dramatizaran pseudo-invocaciones a los dioses ancestrales, para nuestras cámaras.

En esta ocasión nuestra “madrina” nos permitió asistir a una parte de un ancestral ritual secreto de iniciación al Palo Monte o Regla Conga que duraría 7 días. Nosotros sólo pudimos asistir un día. Yo debí someterme a otro tipo de ritual y, en ningún momento se nos permitió tomar fotografías ni grabar vídeo, lo que indica que estábamos ante una genuina celebración religiosa y no ante un espectáculo para turistas. 



Pero lo más interesante es que en esta celebración se dieron cita los personajes, “padrinos y madrinas” mas antiguos de aquel cabildo (sociedad o grupo) palero de Cienfuegos. Y después del culto religioso y de las invocaciones a los dioses, que fue el más espectacular de los que yo he visto hasta la fecha por la gran cantidad de posesiones y “cabalgamientos” que hicieron los dioses, pudimos conversar con los “teólogos” de esta ancestral religión.

Según nos revelaron aquellos ancianos “padrinos y madrinas” -algunos de casi 90 años- de la milenaria religión conga (que ya era milenaria cuando los negreros cristianos comenzaron el trafico de esclavos en Africa hace 5 siglos) la últimas investigaciones históricas en torno a esta religión están arrojando sorprendentes descubrimientos que podrían, en el futuro, obligar a replantear el origen de la religión africana. Me explicaré.

Los babalaos no son sólo la más alta jerarquía en la religión afroamericana. No sólo, como “hijos de Orula” tienen la capacidad de conocer los acontecimientos invisibles y de comunicarse directamente con los dioses del panteón Yoruba. No solo son practicantes de diferentes técnicas de adivinación, sino que también son los estudiosos teóricos e investigadores cuya formación cultural y teológica puede prolongarse durante toda la vida. Y son esos babalaos quienes, a través de la investigación bibliográfica o incluso viajando hasta Nigeria o Angola estudian histórica y antropológicamente el origen de la religión africana.

Lo sorprendente, según nos indicaban aquellos ancianos, es que últimamente se habían descubierto antiquísimos manuscritos (en las “libretas” que poseen todos los santeros y babalaos) en los que se menciona la presencia de unos desconocidos “hombres blancos”, muy anteriores a la llegada de los negreros españoles, holandeses o portugueses al continente Africano, en el mismísimo origen de la religión africana.

En este momento, los babalaos cubanos manifiestan su desconcierto ante este sorprendente descubrimiento ¿quiénes eran aquellos hombres blancos que se mencionan en el origen de la religión afroamericana? ¿europeos? ¿o tal vez los mismos hombres blancos que se mencionan en otras tradiciones ancestrales como los creadores de la religión?



EL CULTO MAXIMÓN. DIOSES QUE INVENTARON A DIOS



Por primera vez la teología, la arqueología y la antropología aúnan argumentos para intentar responder a uno de los mayores misterios de nuestra historia, el transito entre el culto a los muertos y la aparición de los “dioses”.

Completamente borracho el “Custodio” (vigilante) de Maximón (o San Simón) nos flanqueó la entrada a la mugrienta habitación, convertida ahora en improvisada capilla. Dentro, otro “Custodio” aún más borracho, intentaba explicarle la historia de San Simón a un antropólogo norteamericano que, con cara de perplejidad, asentía en silencio, como si pudiese entender algo de lo que farfullaba el alcoholizado vigilante del Santo, cuya lengua chasqueaba en cada palabra.



Nosotros contuvimos la sonrisa mientras nos arrodillamos ante la imagen del Santo para presentarle nuestros respetos. Habíamos cruzado todo el lago Atitlán para poder fotografiar, en Santiago de Atitlán, a este Santo de las Prostitutas y el Alcohol, que veneran con insólita devoción miles de peregrinos que, desde todo Guatemala, e incluso desde otros países, viajan hasta Santiago para pedirle sus favores.

Para los cristianos, Maximón o San Simón es San Judas, y su devoción es tan comprensible como la de cualquier otro santo católico, a pesar de ser el patrón de tan irreverentes placeres carnales. No debía extrañarnos por tanto que los vigilantes del santo, como acto de “devoción”, se pasasen todo el día agarrados a la botella de ron, cantando alabanzas al Santo, y cogiendo tan espectacular cogorza.

Sin embargo, aquellos custodios no solo eran cristianos, sino que pertenecían también a La Costumbre, la religión producto del sincretismo entre el cristianismo impuesto por los conquistadores españoles, y la tradicional religión Maya. Y ante nuestras inagotables preguntas sobre el origen de esta tradición, uno de los custodios, cuya lengua patinaba cada vez más a causa del alcohol, nos espetó la siguiente sentencia...

“A Maximón le gustan mucho las mujeres, como a los dioses que vinieron del cielo hace miles de años y se juntaron con la primeras mujeres mayas, y de allá vinimos nosotros...”.


No hay forma de saber si aquel alcoholizado custodio hablaba solo empujado por su fantasía y el ron, o era consciente de lo que acababa de decir. Pero en su frase había apuntado hacia uno de los enigmas más fascinante de nuestra historia, el origen de la religión.


DIOSES QUE INVENTARON A DIOS

En 1980 se publicó un librito en España que pasó absolutamente desapercibido. Se trata de “Los Dioses Creadores de Religiones” del Dr. Frederick L. Beynon (pseudónimo). En esta obra el Dr. Beynon plantea unas interesantes y novedosas reflexiones teológicas sobre el origen de los dogmas en que se han erigido la mayoría de las religiones tradicionales.

Beynon no solo hace una exhaustiva recopilación de leyendas y tradiciones orales de todas las culturas del mundo en torno al origen de la religión y los dioses “venidos del cielo” que las crearon, sino que ofrece una reinterpretación antropológicosocial sobre la aparición de la teología en las culturas primitivas.

Es un hecho que la primera forma de culto sobrenatural, o de religión primitiva, fue el culto a los muertos. La concienciación de la muerte en los primeros hombres prehistóricos, y su descubrimiento de que la vida física concluye en un momento determinado, supusieron una autentica revolución en su existencia. El arte, la cultura, y toda expresión social en aquellas primeras tribus prehistóricas sufrió una auténtica revolución con el descubrimiento de la muerte. Y así surgió una primera forma de religión natural: el culto a los muertos. Sin embargo, el concepto de “Dios” o de los “dioses” es muy posterior, y no surgiría ningún tipo de culto, además del profesado a los muertos, hasta siglos después.

Para el Dr. Frederick Beynon no resulta admisible la cadena “teológica” oficialmente admitida, es decir, el hombre primitivo primero rindió culto a sus muertos, y después a los espíritus que adquirirían formas zoomorfas, para luego convertirse en los dioses que han dado lugar a las religiones que ahora conocemos. Muy por el contrario, en su opinión, el hombre primitivo no poseía patrones de referencia, ni razones para dar el salto espontáneo del culto a los espíritus convirtiéndoles en seres zoomorfos y menos aún en seres llegados del espacio, como se recoge en miles de leyendas nativas en todo el planeta.

Ante el postulado universalmente reconocido en todas las facultades de Teología del mundo, de que “el hombre es un animal religioso por instinto”, Beynon asegura que el hombre primitivo, como “animal evolucionado” que era, solo poseía dos instintos naturales, el de reproducción y el de conservación. En su opinión el hombre de las cavernas rindió culto a sus muertos al encontrarse espontáneamente en su habitat natural con el fenómeno del fallecimiento de sus compañeros, pero no poseía capacidad intelectual para inventarse las complejas teologías y cosmologías que acompañan el culto a numerosos dioses primitivos. Entonces ¿de donde surgen esos cultos a los dioses primitivos?



lunes, 11 de noviembre de 2019

¿DIOSES O DEMONIOS?



Cruzar la selva del Petén, entre el sur de México y el norte de Guatemala, resulta una experiencia fascinante. No solo por su rica flora, ni por su abundante y variada fauna, sino porque en sus entrañas esconde más de 3000 sitios arqueológicos de un valor histórico incalculable. 

En muchos de esos lugares arqueológicos, los únicos del mundo donde existen complejos de pirámides gemelas, descubrimos las temibles lápidas y estelas erigidas en honor de los 9 dioses del inframundo, en las que los sacerdotes mayas, como más al norte lo hacían los aztecas, sacrificaban brutalmente a miles de seres humanos en homenaje a sus dioses...


Para los investigadores mexicanos o guatemaltecos, especializados en astroarqueología, como el Dr. Oscar Padilla, los 9 dioses del inframundo no eran entidades teológicas astractas o irreales, sino seres reales que, además de inspirar a los antiguos pueblos precolombinos la construcción de las pirámides, exigían esos crueles sacrificios humanos en las estelas que pudimos fotografiar en la selva de El Petén, donde la victima era decapitada antes de que se le extrajese el corazón. 


También, entre los petroglifos que pudimos ver y fotografiar en Nicaragua, destacaban altares al dios Miganteot, al que con demasiada frecuencia se ofrendaban sangrientos sacrificios humanos. Y lo mismo ocurría en la India, en Centro-Africa, en Centro Europa, etc... es esta otra inquietante coincidencia entre los dioses fundadores de numerosas religiones.

¿Por qué los mismos dioses que –según la tradición- facilitaron a los antiguos aztecas o egipcios la tecnología para construir las pirámides exigían sangrientos sacrificios humanos...? Ppor qué los dioses fundadores de religiones escogieron “pueblos elegidos” como los olmecas o los judios, condenando y persiguiendo al resto de los seres humanos? ¿Por qué esos supuestos “seres superiores” que inspiraron entre los nativos de Ometepe o del Africa negra conceptos como el alma inmortal, consentían la esclavitud y la miseria entre sus “hijos humanos”? ¿Acaso creencias teológicas universales, como la redención del pecado a través de la penitencia, han sido impuestas por crueles “dioses” que se regocijan con el dolor humano?

Si realmente el origen de la religión tal y como la conocemos no fue un proceso evolutivo natural, desde el ancestral culto a los muertos, ¿dónde quedan nuestras creencias teológicas? ¿qué valor tienen nuestros sacramentos? ¿en que lugar quedan los grandes místicos? ¿qué podemos esperar del mas allá si esas creencias fueron “inventadas” por los dioses?. ¿Acaso, cómo sugieren algunos autores, la religión ha sido solo una herramienta de manipulación y control de la humanidad desde su mismísimo origen?

Tal vez los astroaqueólogos que especulan con la posibilidad de que “los dioses” hubiesen inventado a “dios”, deberían pararse a reflexionar sobre las descorazonadoras implicaciones de esta terrible teoría.




domingo, 10 de noviembre de 2019

GARABANDAL: UN MILAGRO MADE IN USA


"La fe mueve montañas", y es que el pasado 13 de abril (Jueves Santo), varios miles de personas provenientes de las más insospechadas zonas del planeta (filipinas, USA, Italia, etc), se dieron cita en San Sebastián de Garabandal; un pueblo de Cantabria absolutamente aislado en medio de bellas montañas, ríos y parajes que hacen del sitio un lugar idóneo para lo que debería acontecer aquel soleado día: la aparición de la Santísima Virgen.

Ese precisamente es el nombre con el que denominan a la Virgen del Carmen que aseguran se apareció a 4 niñas el sábado 1 de julio de 1961, anunciada unos días antes, el 21 de junio, por el mismísimo Arcángel San Miguel, que se les apareció con una poderosa luz y estruendo, digno de los mejores efectos de Spielberg. 

Lo cierto es que, al parecer, se montó el suficiente follón como para que acudiera el párroco Valentín Marichalar y el Dr.Morales psiquiatra de Santander que "autentificó medicamente" el trance místico de las jóvenes. 



Pero las cosas no podías acabar ahí, y como apoteosis final surgió el rumor de los lugareños que afirmaban haber visto a las jóvenes subiendo la empinada cuesta (de unos 300 metros) que conduce al lugar de la aparición, arrodilladas, de espaldas y con los ojos cerrados, ¿quién da más?. 

Según el rumor,la Virgen dictó a Concepción (una de las videntes) el 18 de junio de 1965 un apocalíptico mensaje final, en el que se habla de cosas como "el arrepentimiento de todos los fieles cristianos" (que se lo digan a Roldán), "la copa de la ira de Dios está a rebosar" (con todas las copas marianas se paliaría la sequía en España), y otras perlas garabandaleras. Y si a todo se une que hace unos meses una de las videntes anunciase la aparición y mensaje final para este Jueves Santo ya tenemos el coctel explosivo que allí nos encontramos...

Al amanecer pudimos ver cientos de personas que se su-bían a los pinos para reservar sitio. El milagro esta-ba anunciado a las 20:30 (y es que en esto de las vír-genes la puntualidad va a misa). 

Los milagros se sucedían, Una señora nos contó como su rosario de plata se había convertido en oro, aunque no era oro todo lo que relucía, y mezclados entre la multitud comenzamos a ver la magnitud del evento... 

Docenas de autobuses descargaban cientos de devotos,varíos chiringuitos hacían el agosto (incluso usar el WC costaba una limosnita de 15 duritos), las imposiciones de manos estaban a la orden del día, haciendo "milagritos" para las muchas cámaras de TV que acudieron. Y al fin la hora fatídica; los cánticos y salmos aumentaron a lo que el cielo respondió encapotándose y amenazando lluvia. Algunos esperaban una bola luminosa,otros a la Virgen en persona (que menos) y en medio de ese caos una tejana, Jenny Garzan, nos iluminó con un trance en el que la virgen nos habló. Todos, incluida la Guardia Civil, la rodeamos prestando suma atención. Y escucha-mos que la Virgen nos hablaba en inglés, lo que cabreo a los locales, que tuvieron que recordar a la Virgen que estaba en Cantabría. Ante eso comenzó a chapurrear su trascendental mensaje en un tosco mejicano. Y tras ese "prodigio", apaga y vámonos. Con decepción general los devotos regresaron a sus casas con solo un "milagro made in USA". En suma, un fenómeno social de gran magnitud que demuestra que en Garabandal, las montañas mueven fe...




martes, 5 de noviembre de 2019

LOS HOMBRES-ÁGUILA DE OLGIY



Lo que más me interesaba de Olgiy era conocer una dimensión diferente de la religión en Mongolia: los kazajos, que, a diferencia del resto de la población, no son budistas, ni tampoco chamanistas, sino musulmanes. Musulmanes liberales. Así que montamos nuestro campamento a pocos kilómetros de la ciudad y nos dispusimos a pasar unos días con los «hombres-águila». 

No hace falta decir que nos convertimos en la mayor atracción del pueblo. Y más yo, que no dejaba de jugar y bromear con los niños, incluso sin entender ni una palabra de lo que decían. Ni siquiera el general podía traducírmelo. Los kazajos no hablan mongol. De hecho sólo conseguimos contactar con uno, Shapy, que lo entendía. Gracias a él y a la hospitalidad de su familia, liderada por el anciano patriarca Banhonga, pudimos conocer mejor a esta minoría étnica. 

La familia de Shapy nos abrió las puertas de su ger, mucho más lujoso que los mongoles, y nos agasajaron con todo un festín gastronómico e incluso con un improvisado concierto. Tras hacemos escoger una cabra de su rebaño, la sacrificaron a la manera musulmana, rebanándole el pescuezo de oreja a oreja y recogiendo la sangre en una palangana. Después, con toda naturalidad, comenzaron a despellejarla para luego empezar la cocción. Y mientras las mujeres preparaban la comida, Banhonga, el patriarca, indicaba a sus hijos, nietos y yernos que nos ofrecieran unas canciones. Probablemente estábamos en uno de los pocos rincones del mundo donde todavía se pueden escuchar las notas de instrumentos musicales ya casi desaparecidos, como la flauta sybysep, acompañada de la guitarra dombira. Con esa sublime banda sonora de fondo, conocimos un poco mejor la historia de los kazajos. 

Hace doscientos cincuenta años un grupo de pastores kazajos decidió cruzar la cordillera de los montes Altai en busca de mejores pastos para su ganado. Pertenecían a las tribus Ortajuz, Uluzjuz y Kishijuz y profesaban el islam. Encuentran en la provincia de Bayan-Olgiy una tierra fértil y acogedora, y allí se establecen. Ciento sesenta años después, el nacimiento del actual estado mongol y la delimitación de sus fronteras con China y Rusia encajonan a los kazajos en esta región, aislándolos social y culturalmente. Tal vez por eso han mantenido su propia lengua, su propia religión y sus propias costumbres durante tanto tiempo. 

En la actualidad hay cuatro mezquitas en Olgiy. No obstante, apenas existen estudios coránicos y la tradición y las normas morales musulmanas son transmitidas de padres a hijos. Por eso el islam de los kazajos en mucho más flexible y liberal que en ningún otro rincón del mundo.

Aun con todo, cuando llega la comida las mujeres son agrupadas en segundo término. Primero el patriarca sirve a los varones. La cabeza de la cabra se considera el manjar más exquisito y nos es ofrecida, en mala hora, a los forasteros. Todos comemos con las manos de los diferentes platos: quesos de todo tipo, pan frito, caldo y yogur de vaca, acompañado del tradicional té con sal, que sabe a rayos. Comemos y charlamos sin prisa, conociendo un poco más la mayor seña de identidad de los kazajos: su alianza con las águilas.

Y es que estas tribus musulmanas practican una particular forma de cetrería. Utilizan sólo águilas hembras, más grandes y agresivas que los machos. Y cazan fundamentalmente con la llegada del invierno, cuando sus aves adelgazan y su instinto se hace más agudo. En esos meses fríos el pelaje de los zorros se hace más largo y oscuro; mejor, en definitiva, para fabricar ropas de abrigo.

Una vez al año, en el mes de octubre, se celebra en Olgiy el Festival de Caza con Águila, que reúne a cetreros de toda la región. Entonces se realizan diferentes competiciones y torneos para calibrar la pericia de los cazadores y de sus amigas aladas. Una alianza tan sorprendente, y a la vez productiva, como la de los imaghens o la de los tsatan.

Después de la comida, y en los días sucesivos, tuvimos el privilegio de conocer a las águilas de Banhonga y las de otros patriarcas de Olgiy. Impresionantes. Resulta difícil describir la sensación cuando te pones el guante de cuero y extiendes el brazo para que una colosal águila dorada se pose sobre él. La experiencia es tan extraordinaria como nadar con los delfines. He experimentado ambas, y ahora entiendo mejor el pacto de los kazajos y los imaghens con sus animales tótem.

Aquellos fueron unos días muy instructivos. Y dejé buenos amigos en Olgiy, como Erhibek Javaljag, un cetrero kazajo de ochenta y nueve años de edad que también conocía los secretos de los yinnas. Aunque en esta región de Mongolia es inevitable que el islam de los kazajos sufra algunas influencias tanto del budismo como del chamanismo. Y más ahora, porque la caída del comunismo soviético ha hecho que todo tipo de sectas y corrientes religiosas prosperen en Asia central. Estaba a punto de encontrarme con un ejemplo único de esa revolución espiritual en medio de la nada. 




¿QUIÉN FUE CARLOS CASTANEDA?

La Vida Secreta de Carlos Castaneda: Antropólogo, Brujo, Espía y Profeta.

La Vida Secreta de Carlos Castaneda: Antropólogo, Brujo, Espía y Profeta.
PARA MÁS INFORMACIÓN O COMPRAR EL LIBRO, PINCHA ARRIBA EN LA IMAGEN.

ACCEDE GRATUITAMENTE A LA REVISTA "EL OJO CRÍTICO" EDITADA POR MANUEL CARBALLAL

ACCEDE GRATUITAMENTE A LA REVISTA "EL OJO CRÍTICO" EDITADA POR MANUEL CARBALLAL
¡DESCARGA TU REVISTA EN PDF GRATIS!